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El Abonado del Olivo

En el cultivo del olivo, hay que tener en cuenta las necesidades nutricionales que se requieren para el óptimo desarrollo del árbol y de sus frutos. El abonado del olivo adquiere gran importancia en cultivos donde se requieran óptimas producciones. El papel de cada uno de los elementos en el abonado del olivo es el siguiente:

Abonado con nitrógeno

Es el elemento más importante en el abonado del olivo. Acelera la actividad vegetativa y el desarrollo de la planta, aumenta la capacidad de asimilación de otros elementos e influye en la producción. Es poco estable en el suelo, razón por la que hay que tenerlo presente en los procesos de fertilización.

La fertilización con fósforo

Forma parte en los procesos bioquímicos de la planta. Acelera la maduración y mejora la floración y el cuajado. La respuesta de la planta al fósforo en el abonado del olivo se produce al cabo de un año de su fertilización.

Micronutrientes en el olivar

El boro: es un microelemento de gran importancia para en el abonado del olivo, cuya deficiencia aparece más frecuentemente en suelos calizos y terrenos secos. Los olivos con carencias de boro presentan problemas en la floración y en el cuajado, con elevado número de frutos deformes.

El hierro: la ausencia de este microelemento otorga al olivo clorosis férrica, debido a la inmovilización que el ión bicarbonato produce sobre este nutriente.

La importancia del calcio en el abonado del olivo

Es un elemento al que se le otorga menos importancia de la que la tiene debido a que generalmente los suelos sobre los que se asientan los olivos son calizos, aunque no por ello quiera decir que el olivo absorbe el calcio necesario.

Un ejemplo de abonado del olivo con riego de apoyo.

Aunque las unidades fertilizantes que necesita un olivo pueden variar dependiendo de la zona donde nos encontremos, tirando de bibliografía encontramos algunas diferencias. Lo lógico sería partir de las extracciones que realiza el olivo para, como mínimo, volverlas a incorporar a la tierra. Este sería el ejemplo de extracciones de nutriente:

  • Nitrógeno (N): 15-20 kg/1.000 kg de aceitunas
  • Fósforo (P2O5): 4-5 kg/1.000 kg de aceitunas
  • Potasio (K2O): 20-25 kg/1.000 kg de aceitunas

Sabiendo la producción media que tenemos, podemos calcular las incorporaciones de fertilizante que tenemos que hacer (independientemente del tipo de fertilizante que sea).

Para una producción de 8.000 kg/ha , un ejemplo de fertirrigación podría ser el siguiente:

  • Nitrógeno (N): 130 unidades fertilizantes
  • Fósforo (P2O5): 35 unidades fertilizantes
  • Potasio (K2O): 180 unidades fertilizantes

Ahora bien, según el agricultor y su forma de trabajar, según la producción (la anterior era para 8.000 kg/ha), el estado sanitario del cultivo, la edad y unos cuantos factores más, estos valores pueden variar. Ajústalos según veas.

Sin embargo, también hay un tema interesante, que es ver cómo repartir la aplicación del fertilizante, pues no será lo mismo las necesidades del olivar en invierno que en verano. Vamos a verlo.

Necesidades, en unidades fertilizantes (UF/ha) del olivo, repartidos en distintos meses.

Elemento   Abril   Mayo   Junio   Julio   Agosto   Septiembre    Octubre
 Nitrógeno (N)  15   32.5 28.6 20.8 15.6 10.4 7.2
 Fósforo (P2O5)  4  8.8 7.7 5.6 4.2 2.8 1.9
 Potasio (K2O)  15.6 35.2 32.2 29.4 25.3 26.6 16.2

Este es un ejemplo, de tantos otros planes de abonado del olivo que puede haber.

¿Y si tenemos un olivar en secano?

Tener un olivar en secano cambia bastante las cosas con respecto a un olivar en riego. La forma tradicional en la que aplicaremos los fertilizantes será aportarlos directamente al suelo. Lo ideal es realizarlo en el área radicular (la misma que el área foliar, para hablar de forma genérica).

También, según la maquinaria de la que se disponga, se puede realizar de forma foliar, mediante cubas y aprovechando tratamientos fitosanitarios.

Sin embargo, si lo hacemos por medio de abonadoras centrífucas, podemos aportar el fósforo y el potasio por otoño. Si bien, si queremos añadir el NPK completo, esperamos a aplicarlo conjuntamente una vez hemos recolectado, en febrero. Si la recolección se hace en otoño, nos esperamos a los periodos antes de la entrada de la primavera para abonar, con el fin de aprovechar todo ese margen de lluvias.

Recomendación de abonado del olivo (Kg/ha)

Abonado con Fertiberia Plus Edition NPK 17-8-10 con 25 de Azufre y Boro, Hierro y Zinc

  • Producción de aceituna < 1.500 kg/ha: 150 kg/ha
  • Producción de aceituna entre 1.500 y 3.000 kg/ha): 300 kg/ha
  • Producción de aceituna entre 3.000 y 4.500 kg/ha: 400 kg/ha
  • Producción de aceituna entre 4.500 y 6.000 kg/ha: 500 kg/ha
  • Producción de aceituna > 6.000 kg/ha: 600 kg/ha

Aproximádamente, las necesidades de un olivo adulto en alta producción son las siguientes:
Necesidades (UF/olivo)

 Nitrógeno (N) 1,05
 Fósforo (P2O5)  0,27
 Potasa (K2O)  1,05

Como puedes ver, las necesidades de potasio (K2O) son mayores que las de nitrógeno, pero muchas veces sólo se suele aportar (por economía y por tiempo) la fórmula 20-5-10, dejando las aplicaciones de nitrato potásico u otras formas de potasio (cloruros) a través de aplicaciones foliares.

En la mayoría de situaciones, el aporte total de potasio se queda insuficiente para satisfacer la demanda total de este elemento.

Por ello, hay una vertiente más moderna de técnicos que prefieren apostar inicialmente (a partir de febrero-marzo) por utilizar complejos o blending altos en potasio, como un 15-5-20, dejar que el nitrógeno se consuma y posteriormente a los 2 meses, aportar sulfato amónico u otra forma de nitrógeno.

Con ello, cubrimos ampliamente las necesidades de potasio (en abonado + aplicaciones foliares) y gestionamos mejor el uso del nitrógeno.