BARRENILLO NEGRO DEL OLIVO

BARRENILLO NEGRO DEL OLIVO BODEGAS DAIMIELHylesinus oleiperda

Descripción

El barrenillo negro es otro coleóptero como el barrenillo del olivo. Tradicionalmente no ha sido considerado una plaga principal, aunque localmente puede ser importante.

El ciclo biológico del barrenillo negro y el del barrenillo del olivo son diferentes, lo que hace que los daños sean distintos, generalmente mayores en el caso del barrenillo negro. Además del ciclo biológico, ambas especies difieren en su morfología. La diferencia más destacable es que el adulto del barrenillo negro tiene las antenas en forma de maza cónica, y el del barrenillo del olivo, en forma de tridente.

Existen lagunas en el conocimiento de la ecología de esta especie, pero parece ser que hay una sola generación en España. El barrenillo negro es un xilófago primario, es decir, que desarrolla su ciclo en madera viva, aunque también se ha observado que puede hacer galerías maternas en leña de corta.

El invierno lo pasa en estado larvario, en el interior de galerías excavadas en las ramas del olivo.

En mayo salen los adultos, y comienzan a excavar galerías nutricias en los brotes, que terminan por secarse. Tras dos o tres semanas, puede iniciarse la puesta, prolongándose hasta otoño. A partir de septiembre-octubre y hasta la primavera siguiente, excavan las galerías maternas en ramas del árbol, que pueden acabar secándose. También es característica una depresión en la corteza de la rama, bajo la cual se inicia la galería materna, con unas manchas rojizas.

El vigor del olivo es decisivo para establecer el impacto de la plaga. Cuando la planta mantiene un buen estado nutritivo, las galerías maternas tienen un menor desarrollo y las larvas una mayor mortalidad. Por el contrario, el olivar marginal sujeto a estrés hídrico o con deficiencias nutricionales, sufre con mayor intensidad el ataque del barrenillo negro. No se tiene claro si, en lugares con clima benigno, puede haber dos generaciones sobre olivares marginales.

Síntomas y daños

En mayo salen los adultos, y comienzan a excavar galerías nutricias en los brotes, que terminan por secarse. Tras dos o tres semanas, puede iniciarse la puesta, prolongándose hasta otoño. A partir de septiembre-octubre y hasta la primavera siguiente, excavan las galerías maternas en ramas del árbol, que pueden acabar secándose.