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Claves del Abonado del Almendro

El almendro es un cultivo muy característico e importante. La almendra es un producto muy apreciado en gastronomía, muy calórico y rico en propiedades. Además, los subproductos tienen una gran importancia como fuente de calor para calderas, chimeneas y demás. Hoy, en Agromática, analizamos las características de su abonado.

Imposible dudar de la importancia del almendro en el mundo, donde la cuenca mediterránea española tiene mucho que decir. El almendro, de por sí, es un cultivo rústico, de gran resistencia y pocas necesidades. Sin embargo, como todas las plantas, hay que proporcionarle unas mínimas condiciones de agua y abonado.

Con esto, ya tenemos una base para continuar con el abonado y fertilización del almendro.

Alguna vez que otra hemos comentado lo que son los macroelementos y los microelementos. En definitiva, son 16 elementos, cada uno con su importancia, que actúan sobre las plantas, permitiendo que realicen funciones enzimáticas y metabólicas indispensables para su desarrollo.

No te olvides, son estos:

Macroelementos: nitrógeno, potasio, calcio, fósforo, magnesio y azufre.

Microelementos: zinc, manganeso, cobre, hierro, boro, cloro y molibdeno.

Cuando aportamos compost, por ejemplo, y dependiendo de la naturaleza de la mezcla, lleva cantidades de estos elementos, por lo que al aportar materia orgánica, inconscientemente estamos completando dichas necesidades. A veces, no es suficiente, por lo que aparecen carencias. Estas deficiencias provocan cambios físicos sobre las plantas. A veces no se desarrollan, a veces presenta clorosis, manchas o moteados, etc.

Y sí, nos volvemos locos. No sabemos si la planta está siendo atacada por plagas, tiene alguna enfermedad, exceso de riego, está dañada por frío, exceso de calor, etc. Caso completamente normal.

Lo primero que tenemos que hacer, analizar nuestro suelo

El análisis del suelo es el punto de partida de cualquier cultivo. Necesitamos conocer su estructura, su capacidad de drenaje, su contenido en materia orgánica (contenido en minerales), etc.

Esto, o bien, recurrimos a un laboratorio, o bien tenemos instrumental (que suele ser caro) para hacerlo, o bien, utilizamos algunas pautas para hacernos ciertas ideas. Algunas como estas:

  • Conocer el pH del suelo.
  • Conocer la estructura del suelo.
  • Analizar el crecimiento de otras plantas que se encuentren cultivadas en dicho suelo. ¿Presentan carencias, problemas de crecimiento, etc.?

Una vez realizado este procedimiento, ya sea de forma profesional o de forma casera, ya conocemos las posibles carencias a las que nos vamos a enfrentar, corrigiéndolas en cualquier caso antes de decidir plantar nuestro almendro.

Ahora bien. ¿Y una vez plantado? ¿Cómo lo abonamos?

 Abonado de fondo

Vamos a darle importancia a la aplicación de materia orgánica. Si queremos reconstituir los niveles de fertilidad de nuestro suelo, a partir de un abonado de fondo (unos cuantos meses antes de plantar los almendros). La cantidad que añadamos va en función del nivel previo de M.O. de nuestro suelo, tal y como dijimos en el artículo sobre el abonado de las plantas. Realizar este cálculo no es sencillo. Bueno sí, es sencillo, pero el problema es obtener lo datos (densidad de la tierra, porcentaje de materia orgánica del suelo, etc.)

Para haceros una idea de cuanto hay que aportar y basándonos en los números del abonado de mantenimiento, a partir de los datos siguientes conocemos qué cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio tiene 1 tonelada de estiércol. Eso sí, son valores aproximados y dependerá de la calidad de la mezcla.

N: 3 (kg/t)

P2O5: 3 (kg/t)

K2O: 7 (kg/t)

En función de vuestra materia orgánica (ya sea estiércol de caballo, vaca, conejo, paloma, etc.) tendrá unas características y unos valores distintos (que podréis consultar por internet). En cuanto al compost o vermicompost, los valores también difieren bastante

Abonado de mantenimiento

Elemento 1er Año 2º Año 3er Año
Nitróeno - N (kg/ha) 20 40 70
Fósforo - P2O5 (kg/ha) 10 15 15
Potasa - K2O (kg/ha) 20 40 40

Esta es la cantidad que tenemos que aportar a nuestros almendros en estado joven (kg/ha).

La fertirrigación del almendro 

Fecha

Fertilizante (riqueza)

Dosis

Enero: 1ª quincena 

Ácido fosfórico (54% P2O5)

150 g/árbol

Enero: 2ª quincena

Solución nitrogenada (32% N)

250 g/árbol

Febrero 

Nitrato potásico (13-0-46)

100 g/árbol

Marzo:1ª quincena 

Nitrato potásico (13-0-46)

150 g/árbol

 Marzo: 2ª quincena

Nitrato amónico (33,5% N)

350 g/árbol

Abril 

Nitrato amónico (33,5% N)

350 g/árbol

 Mayo

Nitrato potásico (13-0-46)

150 g/árbol

 Junio

Nitrato amónico (33,5% N)

250 g/árbol

 Julio

Nitrato potásico (13-0-46)

150 g/árbol

 Agosto

Nitrato amónico (33,5% N)

150 g/árbol

 Septiembre

Solución nitrogenada (32% N)

150 g/árbol

Octubre 1ª quincena 

Nitrato potásico (13-0-46)

150 g/árbol

 Octubre 2ª quincena

Solución nitrogenada (32% N)

200 g/árbol

 Noviembre

Ácido fosfórico (54% P2O5

75 g/árbol

 Diciembre

Ácido fosfórico (54% P2O5

150 g/árbol

Este calendario se aplicaría para zonas donde climáticas donde el almendro acostumbra a crecer, es decir, en zonas cálidas.

Cuanto más frío sea nuestro clima, por ejemplo, templado, más tendremos que retrasar dicho calendario.

Fuentes:

García-Serrano, P, y Ruano, S, 2010. Arquero, O, 2007. Ruiz R, 2012